Me gustaría encontrar palabras para explicar quien soy, que siento, adonde voy. Pero otros las han robado de mis labios sin yo enterarme siquiera.
El que más me robó lo que soy para cantarlo fue Silvio Rodríguez, cuando en su “Pequeña serenata diurna” dice:
Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.
Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pedir nada
o casi nada,
que no es lo mismo
pero es igual.
